sábado, 13 de febrero de 2016

DIÁLOGO BANAL EN UNA TARDE VACÍA

-       Qué haces?
-       No lo ves? Miro por la ventana.
-       Interesante. Una cerveza?
-       Porque no? Gracias. No tengo ganas de hacer nada.
-       Pues no hagas nada. Qué hay de malo en eso?
-       Supongo que nada, pero perdemos el tiempo haciendo nada.
-    Bueno, “no hacer nada” tampoco es la explicación perfecta. Siempre estamos haciendo algo. Lo primero, sobrevivir. O acaso no estás respirando? O acaso no están pasando pensamientos o dudas por tu cabeza? Ya estás haciendo algo.
-    Pero a veces siento que durante este tiempo que no hago “nada” estoy perdiendo oportunidades de mi vida, de mi tiempo.
-     No le des tantas vueltas. A mí también a veces me pasan esos pensamientos por la cabeza, haciéndome sentir inútil. Pero en seguida me pregunto: “por qué constantemente tenemos que estar haciendo algo productivo?”. Más productivo que respirar y sobrevivir, qué hay? Sí que es verdad que necesitamos ocupar nuestro tiempo, hacer cosas, aprender, vivir. Pero qué tiene de malo que te tomes una tarde, un día, un fin de semana, una semana para “no hacer nada?”. No es necesario estar siempre haciendo algo. Bueno así lo veo yo.
-    Y todo lo que perdemos por hacer por estar mirando por la ventana sin hacer nada?
-   Y todo el tiempo que perdemos durmiendo? Los seres humanos necesitamos descansar para rendir al día siguiente. Es pura biología. Entonces, por qué nos forzamos a “hacer” constantemente? Dejemos descansar a nuestra mente, a nuestros sentidos. Démonos tiempo a estar con nosotros mismos, a escuchar todo lo que la nada tiene para decirnos, a sentir cómo perdemos el tiempo con nuestra propia inutilidad. Si en realidad es lo que somos: nada.
-      Si fuésemos nada no existiríamos. Pues eso es la nada, la inexistencia, no?
-     No creo que tengan nada que ver estos dos conceptos. La nada y la inexistencia. La nada, creo yo, es todo. Suena contradictorio, lo sé. Pero yo lo veo así. Todo es nada. Todo lo que creemos que somos es tan ínfimo que se reduce a la nada. En cambio, existimos. Tú y yo estamos aquí existiendo ahora mismo. Pero un día nos moriremos y no quedará rastro de que “existimos” un día. Ni tú ni yo ni nadie. Nos perderemos en esa nada infinita que acaba siéndolo todo; la totalidad de la nada.
-     De acuerdo, tú y yo moriremos y nadie sabrá que hemos existido. Pero qué me dices de todas esas personas que ya han muerto y aún existen en el recuerdo? Aún se habla de estas personas; grandes líderes, grandes deportistas, políticos, filósofos e incluso muchos hijos de puta.
-      A éstos se los recuerda porque en su vida, durante su existencia, hicieron cosas trascendentales, fuera de lo común. Pero piensa que su recuerdo se acabará reduciendo otra vez a la nada. No serán recordados para siempre. Porque nada es para siempre. El olvido es letal. Y siempre, siempre llega. A algunos se nos olvidará antes, otros tardaran siglos o milenios en ser olvidados. Pero nunca se les recordará eternamente.
-    No estoy de acuerdo contigo. Estos “mitos”, por llamarles de alguna manera, son personas que han marcado en su época, que han hecho, como tú has dicho, algo trascendental (ya sea positivo o negativo). Y aquello transcendental perdura por los siglos de los siglos. Porque ellas y ellos ROMPIERON con su época, ROMPIERON con aquello “normal” para provocar un CAMBIO en cualquier ámbito. Ya sea político, musical, filosófico, artístico, etc. Serian como pequeñas (y grandes) revoluciones que marcaron un antes y un después. Porque aquello que ROMPE duele, y deja marca. Verdad que cuando te cortas te queda una herida que con el tiempo va cicatrizando pero siempre, siempre queda la marca de la cicatriz? Pues vendría a ser lo mismo, creo yo.
-   Hombre… visto de esta manera tiene sentido. Todo lo que marca perdura… (desgraciadamente?) y provoca un cambio… Mmmmmh interesante reflexión… Pero cuando mueres y tu cuerpo se desintegra o lo incineran… esa cicatriz desaparece junto con el cuerpo! Ya no perdura en el tiempo eterno, sino que tiene un fin! Lo que te decía! El tiempo es relativo, pero nada es para siempre!
-     Siempre tienes que venirme con tus malditos argumentos que no se aguantan ni con pinzas? De todas maneras pienso que aquello que hicieron esas personas va más allá de una cicatriz, ya que provocaron cambios a niveles sociales, de la masa, no solamente personales. Y todo esto se va transmitiendo de generación en generación. Las cicatrices que crearon dejarán de existir cuando la humanidad deje de existir. Van unidas y seguirán unidas.
-      Teniendo en cuenta que nos pasamos la vida cayendo, no necesito sostener mis argumentos con nada. La caída es veloz y constante, no tenemos tiempo para comprender nada, no tenemos tiempo para responder a nuestras dudas y comprenderlas. Durante la caída aprendemos a superar (o no) los obstáculos que constantemente nos aparecen, pero nunca estamos seguros, no tenemos ni un segundo de descanso. El abismo está a cada paso que damos. Nunca sabemos nada, pero nos arriesgamos (inevitablemente, ya que la caída no cesa). Hasta el día que dejemos de caer y demos el gran choque de nuestra vida (y el último). Ese día dejaremos de existir, y si perduramos seremos una cicatriz en la sociedad, pero esa cicatriz también tiene su fin, como todo en esta vida. Porque sin fin no hay un nuevo principio. Y los principios son importantes. Pueden ser el inicio de algo grande. O no. Pero me gusta pensar que sí.
-    Yo creo que, de una manera u otra, somos eternos. Al menos nuestra esencia tiene que perdurar. Tráeme otra cerveza por favor (aunque en realidad sea NADA, jajaja!). Por cierto, gracias por ayudarme a no perder mi tarde.
-      No he hecho más que decir banalidades.
-      Y bueno, qué hay de malo en eso?
-   Exacto. Será otra conversación perdida en la inmensidad de palabras que se pronuncian a cada segundo en el mundo, y que sólo recordaremos tú y yo. Palabras que ya se han perdido en el tiempo, en la nada, pero a nosotros nos han servido para ocupar nuestro tiempo, compartir opiniones e intentar llenar nuestro vacío.
-      Somos patéticos.
-    Sí, patéticamente absurdos e inútiles. Y me encanta! No sabes lo libre que me hace la inutilidad!
-      Pero un abrazo eres capaz de regalarme, verdad, pedazo de inútil?
-      Siempre lo puedo intentar. Y ojalá pudiera hacerlo eterno, trascendental.
-      Lo será.

-      Te quiero.


8

martes, 2 de febrero de 2016

POR SUERTE EL MUNDO QUEDA TAN LEJOS

Hasta dónde vamos a llegar? Hace dos días (sí, he tardado dos días), empecé a ver en Facebook la noticia siguiente: "10.000 niños y niñas han desaparecido después de llegar a Europa".

Eran alrededor de las 23.30h. Decidí hacer lo que siempre critico. Cerrar los ojos. No accedí al enlace de la noticia. No tenía ganas de sentirme impotente, de leer algo que sabía que no me gustaría. De leer lo que ESTÁ PASANDO. Sí, en la actualidad. Seguía bajando en mi página de Facebook y me salieron 4 o 5 enlaces más con el mismo titular (o parecido). No tuve valor para abrir ninguno. Me iba a ir a dormir en breves, y no tenía ganas de acabar el día leyendo atrocidades. Si, lo sé. Cerrando los ojos no haremos nada. Pero actué egoístamente y no quería sentirme mal. Al día siguiente (ayer), me ocurrió lo mismo. Pero era de buena mañana. No tenía ganas de empezar el día leyendo barbaridades. No podía. No me veía capaz.


Hoy he decidido dejar de dar la espalda a estos 10.000 niños y niñas olvidados en un infierno que, desgraciadamente no es el suyo, pero en el que se encuentran por culpa de otros seres humanos (perdón, no quería referirme a ellos como tal). Mejor dicho por culpa de otros seres vivos (porque no se merecen ser denominados "seres humanos", y llamarles animales sería un insulto para nuestra fauna). De seres atroces, egoístas, pero sobretodo inconscientes. 


Hace días que me planteo el papel de la conciencia en el ser humano. Y tengo la sensación que cada vez tenemos menos conciencia en todos los sentidos. He pensado culpar a las nuevas tecnologías, ya que nos alejan del ser humano, de la interacción con los demás. También a la educación (ya que cada vez más este rol de educar recae en la caja tonta, y podría escribir un libro de todo lo que se puede llegar a transmitir por televisión). Actualmente la televisión es un aparato fundamental en cualquier casa. Y no hay un control parental de lo que ven los menores. Qué tipo de educación es ver programas como Mujeres y hombres y viceversa (que cada día me pregunto cómo tiene tanta audiencia). Qué tipo de educación es ver Shows de estos televisivos donde lo único que se transmite es falta de respeto, de educación, estereotipos llevados al extremo, machismo constante, violencia y degradación humana? Cuáles son nuestros valores, nuestros ideales? Qué metas nos proponemos en nuestras patéticas vidas? Hay personas que me responderían: "Yo busco la felicidad". POR FAVOR! (No voy a opinar, pues me extendería demasiado. Es otro tema). Otras personas me responderían: "Yo busco un trabajo estable y poder vivir sin agobios". POR FAVOR! Otros me responderían: "Yo quiero encontrar al amor de mi vida y crear una familia". POR FAVOR!


De acuerdo, todas las respuestas son respetables. Y ojalá se os cumplan. De verdad. Lo que me pregunto es cómo podemos vivir tranquilas en un munxo tan podrido como éste. No comprendo cómo podemos dormir plácidamente sabiendo que en este mismo instante están muriendo infantes por desnutrición, niñas están siendo violadas y torturadas simplemente por haber nacido mujeres, miles de familias están siendo destruidas, tráfico de menores y hay cientos de países en guerras constantes. VIOLENCIA. Eso es lo que hay en este mundo salvaje en el que vivimos (o mejor dicho SOBREVIVIMOS).

Evidentemente no podemos salvar el mundo. Y tampoco pido eso. Simplemente me gustaría que reflexionáramos. Seguiremos dando la espalda a los problemas, a las personas? CONCIENCIA por favor. Un mínimo. Intentemos entender que más allá de nuestro mundo hay un mundo mucho más extenso y complejo. Suspender un examen no es un problema. Discutir con tu pareja tampoco. Ni que llueva y no puedas salir esta noche. Cada día nos surgen problemas que se nos hacen un mundo. Y lo vemos todo negro por chorradas (en general). El examen lo puedes volver a hacer. con tu pareja puedes hablar mañana. Y puedes salir con paraguas (sí, es más incómodo, pero si quieres salir de verdad, te jodes). Los refugiados (no me gusta denominarles así, pues son PERSONAS) no saben si estarán vivos al minuto siguiente. Ni siquiera saben si descansarán en algún lugar, si podrán llevarse algo a la boca para disminuir la debilidad física que deben sentir (porque la fortaleza mental es admirable). Y los infantes. Qué decir? La impotencia que siento al pensar en que un solo menor esté (in)viviendo una situación así cuando es la persona más inocente del mundo, me rompe por dentro. Y no es solo uno. Son miles. Y no solamente los 10.000 que salen ahora en las noticias. Los miles de niños y niñas que mueren cada día en África y Centro América, y, y, y. En todos lados se cuecen habas. Me cuestiono cómo deben ver su vida y a si mismos estos infantes. Infancia... ese periodo donde captamos el mundo, todo aquello nuevo, aprendemos, todo es tan intenso... y aún no tenemos la capacidad de reflexionar, por lo tanto esas vivencias se viven y sienten al 100%, sin saber ni cómo ni por qué. Simplemente porque lo vemos, lo oímos, lo sentimos, lo vivimos. "Bendita infancia", diríamos. entonces por qué no todos los infantes tienen derecho a vivir esa "bendita infancia?".

Les estamos marcando para toda la vida (si sobreviven). Les estamos creando traumas. Les estamos negando que vivan la etapa más libre de sus vidas, qué han hecho para merecerlo? Si alguien sabe la respuesta, que me la diga, por favor. Nadie merece vivir de esta manera, pero, de verdad... niños y niñas inocentes? POR FAVOR!

Este fragmento del artículo que hoy he leído, me pone la piel de gallina:

"En Lesbos, por ejemplo, no hay policías, ni protección civil, ni nada. Estamos nosotros esperando a que llegue la lancha. Sacamos al niño del agua, le damos calor, alimento y nada más. Ahí acaba su protección. A partir de ahí, ese niño puede ir a la derecha, a la izquierda, en un coche, en una furgoneta... Nadie le puede retener y abusan de su inseguridad, de su miedo, le garantizan otro trayecto más". Aterrador, no? Expuestos a su suerte! Por un momento imaginaros a vuestros hijos, sobrinos, hermanos, lo que sea. Imaginaros a un infante que tengáis cerca. Solo en medio de millones de personas más que ni conoce. Donde unos le dicen una cosa y otros otra. Sin nada que comer. Sucio, desaliñado, con los mocos cayéndole y las lágrimas marcadas en su pequeña cara sucia. Con una mirada perdida, temerosa, interrogante. Llorando solo en medio de un mar de gente. Perdido en un mundo que no es su mundo. Soledad, miedo, hambre, muerte.

No os lo imagináis, verdad? Porque ahora mismo tenéis a ese infante delante (ya sea vuestro sobrino, hijo o quien sea). Y está jugando, riendo, y pidiéndote que le pongas la comida en la boca porque no tiene ganas de comer. O llorando porque no quiere ponerse la camiseta que les estás poniendo. Y bueno, eso creo que es lo que tiene que vivir un infante. Calor del hogar, comprensión y llorar por chorradas (que al menos saben por qué lloran). Aquellos, los "otros", lloran también. Como todo niño o niña. Y ni saben ni entienden por qué. Miradas vacías, llenas de interrogantes que nunca se responderán. Muriendo sin saber qué es la muerte.

Porque hoy he decidido abrir el artículo y leer la noticia. No puedo hacer nada, pienso. Pero necesito compartir mi opinión. Me sentí culpable por tardar dos días en leer una noticia de la actualidad. Pero a veces pienso que estoy cansada ya de leer tanta mierda. Y de pensar que esto ocurre en nuestro mundo. Pero luego pensé que era una egoísta. Cansada yo? Que no tenía ganas de leer un artículo mientras estaba en mi habitación, tranquila, sentada delante de un puto ordenador escuchando música? Me hubiera dado de ostias.

Todas estas personas (personalmente creo), son héroes y heroínas de la vida. Tienen menos que nada y siguen adelante. Será el instinto de supervivencia? Será esa esperanza que dicen que nunca se pierde?

Nos quejamos de que no tenemos el último modelo de Iphone (cuando tenemos todos los anteriores). Nos quejamos que hemos comido demasiado y tiramos lo que sobra sin sentir ningún tipo de "dolor". Tenemos depresiones por tonterías (y sin ánimo de ofender a nadie). Y ellos no se quejan de que tienen hambre, frío y miedo. No se quejan de que la vida les maltrate. Caminan aún y los golpes, recibiéndolos en su esplendor.

Somos seres patéticos y vergonzosos.

No podemos hacer mucho, lo sé. Por eso no les olvidemos. No olvidemos a esas personas a las que la vida no les ha sonreído tanto como a nosotros. No dejemos que caigan en el olvido. 

Pienso que al tomar conciencia ya estamos haciendo algo. Os animo a intentarlo.

8