martes, 12 de abril de 2016

LO ESPERO TODO, DEL SER HUMANO. Y NO ESPERO NADA.

Empiezo con un consejo:

Si vas a Berlín, alquila una bici. Es una brutal opción. Claro está, que si el tiempo no acompaña, quizá no es lo más adecuado. Depende tu espíritu aventurero. Yo puedo decir que tuve unos días primaverales, y que eso me permitió disfrutar mucho de mis paseos en bici por esta ciudad.

Como ciudad ciudad, no puedo decir que me haya encantado. Es una ciudad amplia, amplias calles, casas grandes, lugares espaciosos. Todo es grande, en Berlí
n. Tiene sus edificios turísticos, más que nada por lo que fueron en la historia, y un gran movimiento grafitero, pero tampoco me pareció una ciudad acogedora, cálida. Personalmente, para ir de vacaciones y visitarla, bien. Pero no para vivir.

Lo que me atrae (por no decir repugna) de esta ciudad es su historia. Se me hacía extraño caminar por esas calles, sabiendo lo que se había vivido allí mismo hace nada. Las atrocidades que se habían realizado en esas calles, las personas que habían perdido la vida allí. Personas que tenían una vida de la cual fueron despojadas. Personas que sufrieron torturas, vejaciones, experimentos, etc. Dolor, mucho dolor. Diría “injusticia”, pero qué es justo en esta vida?

Cuando pienso en el horror que se cometió durante el nazismo no puedo comprenderlo. En qué momento un ideal se antepone a un ser humano? En qué momento un ser humano puede dispararle a otro mirándole a los ojos sabiendo que es una persona igual que él? En qué momento un ideal nos impide ver a otra persona como una persona? En qué punto somos capaces de destruir una familia, de separar parejas, de matar infantes, de cometer semejantes atrocidades? Puedo llegar a comprender que estamos enfermos, pero tanto?

Actualmente continuamos realizando atrocidades de este tipo, y otros. Cosas increíbles, que no parecen posibles. Y sin embargo ocurren, en este mundo enfermo. Mis simples respuestas son porque el ser humano es egoísta de naturaleza, porque solamente nos importa el poder, el control y el dinero, y este tipo de respuestas simples que no llegan ni a respuesta, sino a intento de responder una cuestión sin respuesta.




Yo soy partidaria de que cada persona es libre de pensar y opinar libremente y lo que quiera. Pero sin que ese ideal provoque cualquier tipo de dolor o irrespeto a cualquier persona ajena. A veces, imagino, por un segundo, que todas las personas respetamos a las demás. Y que no hace falta hablar si se discrepa, hasta eso es respetable (aunque siempre considero más interesante el diálogo, aunque nunca se llegue a un puno común. Lo interesante es el intercambio de ideas y el cómo las reforzamos). Y durante ese segundo que imagino un mundo así, de repente se rompe esa imagen idílica por una imagen de la realidad. Y siento lástima por nosotros, los seres humanos. Desperdiciamos nuestra vida odiando y creando dolor por una auto-satisfacción de nuestro ego. Y si apartamos nuestros miedos y la buscamos en los demás? Nosotras somos solamente una persona, los demás son miles. Me seguís?

Berlín es una ciudad interesante ya que es una buena oportunidad para ver y visitar lugares históricos, ver museos, aprender de la historia en primera mano y no en un libro del instituto que lo único que tiene son garabatos fruto del aburrimiento. Un museo que personalmente me pareció muy interesante fue el de la “Topografía del terror”, donde antiguamente se ubicaba la dirección de las SS. Aquí hay documentada la historia de las instituciones del terror, de los crímenes cometidos por el gobierno nazi. También se puede ver una de las pocas partes del muro que se mantienen en pie aún. Es gratis y hay muchísima información, historias increíbles, y fotografías impactantes. Admiro a las personas que pudieron vivir, sobrevivir o morir en esos años y en esas condiciones de vida y de contexto social, económico, cultural, ideológico y en todas sus dimensiones. Constante horror y muerte. Violencia, miedo, opresión. Llantos y dolor, tanto físico como emocional. Trabajos forzados, pobreza. Guerra.

Hay mucho para aprender en este mundo. Y la historia nos puede ayudar a comprender de dónde venimos, y no cometer los mismos errores. El problema es que seguimos siendo humanos. El único animal dotado de “inteligencia”, de lógica, de capacidad de razonar. Y ya lo dicen: “el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”.


Quizá no somos tan inteligentes.

8